Murciélagos Orejas de Embudo: Características, especies y curiosidades

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El murciélago de orejas en embudo (Natalus mexicanus)  es una de las especies de murciélagos más fascinantes y menos conocidas de los diversos ecosistemas de Colombia.

Al embarcarme en una excursión por los bosques tropicales cercanos a Santa Marta, esperaba ver a esta escurridiza criatura con su característica forma de oreja. Quería observar de primera mano cómo esta anatomía especializada le ayuda a sobrevivir.

¡Vamos a buscarla!

Una Proeza Evolutiva

Este murciélago debe su nombre a unas orejas de gran tamaño que parecen embudos. Forman elaboradas copas que rodean los orificios auditivos. Algunos ejemplares pueden medir más de dos centímetros.

Los científicos creen que estas estructuras únicas evolucionaron específicamente para la ecolocalización en la vegetación densa.

Su forma de concha recoge y dirige las ondas sonoras con una precisión inigualada por otras especies de murciélagos del neotrópico. Esto permite a los murciélagos de orejas de embudo navegar y cazar con pericia incluso en los laberintos más complejos de hojas, lianas y ramas del sotobosque y el suelo del bosque.

Se trata de una increíble proeza evolutiva de la tecnología acústica.

Murciélagos Oreja de Embudo género Natalux

Misterioso Cazador Nocturno

Como prolífico consumidor de insectos, el murciélago de orejas de embudo desempeña un papel ecológico vital. Sin embargo, tenemos pocos detalles sobre sus hazañas nocturnas, ya que los encuentros en la naturaleza son muy infrecuentes.

Por necesidad, ha perfeccionado sus habilidades sensoriales para aprovechar el manto de oscuridad.

Equipado con ecolocalización sigilosa y capacidad de vuelo, el murciélago de orejas de embudo sale de su nido diurno cuando la luz empieza a desaparecer del cielo.

Atraviesa hábilmente el intrincado laberinto de vegetación en busca de grandes artrópodos voladores como escarabajos, saltamontes, cigarras y polillas.

Para cazar mediante radar acústico, emite pulsos ultrasónicos demasiado agudos para que los detecte el oído humano. Las ondas sonoras rebotan en los objetos sólidos y devuelven información auditiva compleja sobre el entorno.

Las presas son detectadas por la frecuencia del batir de sus alas. Con una agilidad fenomenal, similar a la de una rapaz nocturna emplumada, el murciélago persigue y atrapa a sus víctimas directamente con la boca o las recoge con la membrana de la cola.

Habitante de la Oscuridad

Durante el día, los murciélagos de orejas de embudo se retiran a refugios naturales apartados para digerir su comida insectívora y escapar de la depredación.

Las tropas formadas por varias hembras y sus crías ocupan troncos huecos forrados de hojas. Estos refugios diurnos les proporcionan protección.

Otros machos solitarios pasan las horas más luminosas metidos en densos grupos de epífitas y hojas de plátano rizadas. Su pelaje marrón grisáceo decorado con tenues motas blancas les permite mimetizarse con el fondo vegetal.

Murciélagos Oreja de Embudo

Anatomía Única De Las Orejas

Las peculiares orejas del murciélago de orejas de embudo consisten en pabellones relativamente enormes y sensibles bordeados por pabellones puntiagudos.

Entre una y ocho crestas atraviesan cada oreja desde la base hasta la punta. En algunos ejemplares antiguos de museo, los bordes se despliegan como las páginas de un libro.

Su intrincada forma recuerda a un embudo o a una concha alargada. Una cresta curvada suele recorrer también verticalmente la parte posterior.

A veces, una mancha blanca acentúa el bronceado exterior de las orejas en el meato auditivo.

Aunque el propósito de esta forma tan elaborada sigue siendo especulativo, el aumento de la superficie sin duda ayuda a la captación y manipulación del sonido.

Las adaptaciones neurológicas también permiten a esta especie percibir diminutas modulaciones de frecuencia, clave para la navegación en el caos.

Reproducción

Los murciélagos orejas de embudo son mamíferos placentarios, lo que significa que sus crías se desarrollan dentro del útero de la madre. El periodo de gestación es de unos 70 días, al cabo de los cuales nace una sola cría.

La reproducción de los murciélagos orejas de embudo tiene lugar durante la primavera y el verano, coincidiendo con la época de mayor disponibilidad de alimento.

Los machos atraen a las hembras con llamadas de apareamiento, y las cópulas suelen tener lugar en los refugios donde los murciélagos pasan la noche.

Las crías nacen ciegas y sin pelo. Las madres las alimentan con leche durante unas seis semanas, hasta que son capaces de volar y valerse por sí mismas.

Las especies de murciélagos orejas de embudo varían en su comportamiento reproductivo. Algunas especies son monógamas, mientras que otras son polígamas.

Algunas especies dan a luz a crías únicas, mientras que otras pueden dar a luz a mellizos.

A continuación se describen los principales aspectos de la reproducción de los murciélagos orejas de embudo:

Período de gestación

El periodo de gestación de los murciélagos orejas de embudo es de unos 70 días. Durante este tiempo, el feto se desarrolla dentro del útero de la madre, alimentándose de la placenta.

Parto

El parto suele tener lugar en los refugios donde los murciélagos pasan la noche. Las crías nacen vivas y ciegas, con un peso de unos 3 gramos.

Lactancia

Las crías de murciélagos orejas de embudo son alimentadas con leche materna durante unas seis semanas. La leche de murciélago es rica en proteínas y grasas, lo que proporciona a las crías el alimento que necesitan para crecer y desarrollarse.

Madurez sexual

Los murciélagos orejas de embudo alcanzan la madurez sexual a los 10 o 12 meses de edad.

Longevidad

La longevidad de los murciélagos orejas de embudo es de unos 10 años.

murciélago orejas de embudo
pequeño natalux mexicanus

Estado de Conservación

El estado de conservación de los murciélagos orejas de embudo varía según la especie. Algunas especies están clasificadas como «preocupación menor» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), mientras que otras están clasificadas como «vulnerables», «en peligro» o «en peligro crítico».

Las principales amenazas a los murciélagos orejas de embudo son:

  • La pérdida y degradación de su hábitat: Los murciélagos orejas de embudo necesitan refugios adecuados para descansar y criar a sus crías. La destrucción de bosques y otras áreas naturales está reduciendo el número de refugios disponibles para estos murciélagos.

  • La caza: Los murciélagos orejas de embudo son cazados por su carne, que se considera un manjar en algunas partes del mundo.

  • La contaminación: Los murciélagos orejas de embudo son sensibles a los contaminantes, como los pesticidas y los metales pesados.

En los últimos años, se han realizado esfuerzos para proteger a los murciélagos orejas de embudo. Estas medidas incluyen:

  • La creación de reservas naturales: Las reservas naturales proporcionan un hábitat seguro para los murciélagos orejas de embudo.

  • La educación pública: La educación pública puede ayudar a crear conciencia sobre la importancia de los murciélagos orejas de embudo y las amenazas a las que se enfrentan.

  • La investigación: La investigación puede ayudar a comprender mejor las necesidades de los murciélagos orejas de embudo y desarrollar estrategias más eficaces para su protección.

A pesar de estos esfuerzos, el estado de conservación de los murciélagos orejas de embudo sigue siendo preocupante.

Es importante continuar trabajando para proteger a estos murciélagos y garantizar su supervivencia a largo plazo.

Curiosidades del Murciélago Orejas de Embudo

Los murciélagos orejas de embudo son un grupo de murciélagos insectívoros de la familia Natalidae. Se caracterizan por sus grandes orejas en forma de embudo, que les ayudan a detectar a sus presas en la oscuridad.

Aquí hay algunas curiosidades sobre los murciélagos orejas de embudo:

  • Sus orejas son tan grandes que pueden medir hasta la mitad de su longitud total. Las orejas de los murciélagos orejas de embudo tienen una forma única que les ayuda a detectar los sonidos de sus presas, como los insectos voladores.
  • Los murciélagos orejas de embudo tienen un sentido del oído muy desarrollado. Pueden detectar sonidos de hasta 100.000 hertzios, lo que es mucho más que los humanos, que solo pueden detectar sonidos de hasta 20.000 hertzios.
  • Los murciélagos orejas de embudo son capaces de volar a velocidades de hasta 40 kilómetros por hora. Esto les permite cazar insectos voladores con gran eficiencia.
  • Los murciélagos orejas de embudo viven en una variedad de hábitats, incluidos bosques, sabanas, manglares y zonas urbanas.
  • Los murciélagos orejas de embudo son importantes polinizadores y dispersores de semillas. Ayudan a mantener el equilibrio de los ecosistemas.

 

Algunas especies de murciélagos orejas de embudo están en peligro de extinción. Las principales amenazas a estas especies son la pérdida de hábitat, la caza y la contaminación.

Es importante proteger a los murciélagos orejas de embudo para garantizar su supervivencia. Podemos hacerlo apoyando las organizaciones que trabajan para proteger a estos murciélagos y sus hábitats.

Preguntas Frecuentes

El murciélago orejas de embudo, es un mamífero, de las cuales algunas especies están en peligro grave de extinción, otras especies está catalogadas como preocupación meno, debemos defender la superveniencia de esta especie.

Preguntas y dudas sobre el El Murciélago Orejas de Embudo

El murciélago orejas de embudo es un mamífero placentario de la familia Natalidae. Se caracteriza por sus grandes orejas en forma de embudo, que le ayudan a detectar a sus presas en la oscuridad.

Los murciélagos orejas de embudo tienen un cuerpo pequeño, con una longitud de entre 4 y 10 centímetros. Sus alas son largas y estrechas, y les permiten volar a velocidades de hasta 40 kilómetros por hora. Sus orejas son grandes y en forma de embudo, y pueden medir hasta la mitad de su longitud total.

Los murciélagos orejas de embudo viven en una variedad de hábitats, incluidos bosques, sabanas, manglares y zonas urbanas. En Colombia, se pueden encontrar en todas las regiones del país, desde el nivel del mar hasta los 3.000 metros de altitud.

Los murciélagos orejas de embudo son insectívoros. Se alimentan de una variedad de insectos, incluidos mosquitos, polillas, moscas y escarabajos.

Los murciélagos orejas de embudo son vivíparos. La gestación dura unos 70 días, al cabo de los cuales nace una sola cría. Las crías nacen ciegas y sin pelo, y son alimentadas con leche materna durante unas seis semanas.

El estado de conservación de los murciélagos orejas de embudo varía según la especie. Algunas especies están clasificadas como «preocupación menor» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), mientras que otras están clasificadas como «vulnerables», «en peligro» o «en peligro crítico».

Las principales amenazas a los murciélagos orejas de embudo son:

  • La pérdida y degradación de su hábitat: Los murciélagos orejas de embudo necesitan refugios adecuados para descansar y criar a sus crías. La destrucción de bosques y otras áreas naturales está reduciendo el número de refugios disponibles para estos murciélagos.
  • La caza: Los murciélagos orejas de embudo son cazados por su carne, que se considera un manjar en algunas partes del mundo.
  • La contaminación: Los murciélagos orejas de embudo son sensibles a los contaminantes, como los pesticidas y los metales pesados.

En los últimos años, se han realizado esfuerzos para proteger a los murciélagos orejas de embudo. Estas medidas incluyen:

  • La creación de reservas naturales: Las reservas naturales proporcionan un hábitat seguro para los murciélagos orejas de embudo.
  • La educación pública: La educación pública puede ayudar a crear conciencia sobre la importancia de los murciélagos orejas de embudo y las amenazas a las que se enfrentan.
  • La investigación: La investigación puede ayudar a comprender mejor las necesidades de los murciélagos orejas de embudo y desarrollar estrategias más eficaces para su protección.

A pesar de estos esfuerzos, el estado de conservación de los murciélagos orejas de embudo sigue siendo preocupante. Es importante continuar trabajando para proteger a estos murciélagos y garantizar su supervivencia a largo plazo.

Conclusión

El murciélago de orejas en embudo es una maravilla de la ingeniería natural que sigue siendo en gran parte un misterio. Sus orejas sobredimensionadas actúan como antenas de radar, lo que le permite navegar con pericia por el complejo entorno de las copas de los árboles en busca de insectos.

Esta anatomía altamente especializada da a la especie una ventaja competitiva y un nicho ecológico del que no disponen otros murciélagos en los diversos bosques de Colombia.

Aunque los encuentros son raros, los vistazos al mundo privado del murciélago de orejas de embudo revelan que es un hábil cazador nocturno y un escurridizo habitante de la oscuridad. Desempeña un valioso papel en el control de las poblaciones de insectos, pero evita las interacciones negativas con los humanos que amenazan a muchas especies de murciélagos.

Aun así, la pérdida de hábitat y el cambio climático plantean riesgos a largo plazo.

Más investigaciones centradas específicamente en el murciélago orejudo de embudo arrojarían luz sobre aspectos desconocidos de su historia natural y su comportamiento.

Pero por ahora, los escasos avistamientos de estas criaturas crípticas cautivan nuestra imaginación. Sus orejas únicas son un indicio de la notable diversidad y adaptación que aún queda por descubrir en los ecosistemas colombianos.

Una cosa está clara: el misterio que rodea al murciélago orejudo perdura.

Gabriela Fernández Marín

Gabriela Fernández Marín

Gabriela Fernández Marín es una destacada bióloga ecuatoriana que ha dedicado su vida al estudio de los seres vivos y sus procesos vitales. Nacida y criada en Quito, pero de padres españoles, desde pequeña mostró un gran interés por la naturaleza y los ecosistemas, lo que la llevó a estudiar Biología en la prestigiosa Universidad Central del Ecuador.

Tras completar con honores su licenciatura, Gabriela decidió continuar su formación académica y se trasladó a México, donde cursó un doctorado en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).