Tortuga Laúd: La majestuosidad de la especie marina más grande

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La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es la especie de tortuga marina más grande del mundo. Puede alcanzar hasta 3 metros de longitud y pesar hasta 800 kg.

Su caparazón está formado por placas osteodérmicas unidas por una matriz cartilaginosa.

Presenta crestas en el dorso y vientre, y su coloración es mayoritariamente oscura. Su dieta se compone principalmente de medusas, y su pico en forma de gancho le ayuda a morderlas con facilidad.

Sin embargo, esta especie también enfrenta peligros como la ingestión de plásticos y el enredo en hilos de pesca.

Características de la tortuga laúd (Dermochelys coriacea)

La tortuga laúd, científicamente denominada Dermochelys coriacea, es una asombrosa criatura marina que destaca tanto por su envergadura como por sus singulares atributos físicos. A continuación, exploraremos en detalle su tamaño y peso, la estructura de su caparazón y su distintiva coloración y crestas.

Tamaño y peso

La tortuga laúd se destaca por ser la especie de tortuga marina de mayor tamaño que habita nuestro planeta. Puede alcanzar longitudes impresionantes, llegando a medir hasta 3 metros desde la punta de su hocico hasta la parte posterior de su caparazón. Asimismo, puede llegar a alcanzar un peso que sobrepase los 800 kg, lo que la posiciona como una auténtica colosal en las profundidades marinas.

Estructura del caparazón

El caparazón de la tortuga laúd es verdaderamente único. Está compuesto por placas osteodérmicas fuertes y resistentes, que están interconectadas por una matriz cartilaginosa. Esta característica confiere a su caparazón una equilibrada mezcla entre solidez y flexibilidad, otorgándole una singularidad única. Además, se encuentra recubierto por un tejido dérmico grueso que le proporciona una mayor protección frente a los posibles depredadores y otros peligros del océano.

Coloración y crestas

La tortuga laúd posee una apariencia muy distintiva debido a su coloración y a las crestas presentes en su cuerpo. Generalmente, su color dorsal es mayoritariamente oscuro, casi negra, lo que le permite camuflarse eficazmente en las profundidades del océano. Además, posee manchas blancas o rosadas dispersas en su caparazón, lo que añade un toque de belleza a su apariencia.

No obstante, lo más llamativo son las siete crestas longitudinales que se extienden a lo largo de su dorso y las cinco crestas en su vientre, otorgándole un aspecto verdaderamente majestuoso

Alimentación de la tortuga laúd

La alimentación de la tortuga laúd, especie conocida científicamente como Dermochelys coriacea, se basa principalmente en medusas de gran tamaño. Estas criaturas gelatinosas forman parte de su dieta habitual y son una fuente de nutrientes esencial para su supervivencia.

Dieta basada en medusas

El alimento principal de la tortuga laúd consiste en medusas. Gracias a su pico en forma de gancho, tiene la capacidad de morder y capturar estas presas de manera altamente eficiente.

A pesar de la escasez de nutrientes en las medusas, la tortuga laúd ha desarrollado adaptaciones para aprovechar su dieta especializada.

La tortuga laúd es capaz de consumir medusas venenosas, como la medusa de la especie Physalia physalis, también conocida como carabela portuguesa, sin sufrir daños.

Estas medusas tienen células urticantes que pueden ser mortales para otras especies, pero la tortuga laúd parece estar inmune a su veneno.

Adaptaciones para la alimentación

La tortuga laúd cuenta con diversas adaptaciones anatómicas que facilitan su alimentación exclusiva de medusas. Su garganta está equipada con barbas apuntando hacia dentro que ayudan a retener y tragar las presas.

También, cuenta con papilas queratinizadas en la boca y el esófago, lo que le facilita retener el alimento mientras lo ingiere.

Otra característica notable es la presencia de placas osteodérmicas en su esófago, que le brindan protección contra las picaduras de medusas venenosas. Estas placas actúan como una barrera física, evitando que el veneno llegue a sus órganos internos.

Peligros asociados a la alimentación

A pesar de su adaptación a una dieta basada en medusas, la tortuga laúd enfrenta diversos peligros relacionados con la alimentación. La existencia de residuos plásticos en el océano representa una importante amenaza para la supervivencia de esta especie.

Muchas tortugas laúd han sido encontradas muertas con bolsas de plástico, piezas de plástico duro e incluso hilos de pescar en su estómago, lo que puede ocasionar obstrucciones intestinales y problemas digestivos graves.

Asimismo, las prácticas de pesca irresponsables, como el abandono de redes de pesca (conocidas como redes fantasma), también representan un riesgo para la tortuga laúd.

Estas redes pueden enredarse en su cuerpo o en su boca, dificultando su alimentación y provocando lesiones que pueden ser mortales.

La protección de las áreas marinas y la concienciación sobre la importancia de reducir el uso de plásticos y adoptar prácticas pesqueras sostenibles son clave para preservar la alimentación y el hábitat de la tortuga laúd.

Hábitat y distribución de la tortuga laúd

La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) prefiere habitar en aguas marinas, especialmente en áreas tropicales y subtropicales.

Se le puede encontrar en todos los océanos del mundo, adaptándose a diferentes condiciones climáticas y marinas.

Preferencia por aguas marinas

Las tortugas laúd son criaturas altamente adaptadas al medio acuático y pasan la mayor parte de sus vidas en el mar.

Generalmente, se desplazan en aguas templadas y cálidas donde encuentran su alimento principal, las medusas.

Aunque pueden adentrarse en aguas más frías durante sus migraciones y reproducción.

Las corrientes oceánicas juegan un papel importante en su hábitat, ya que se desplazan siguiendo las corrientes marinas en busca de alimento y mejores condiciones climáticas.

Zonas costeras y anidación

Durante la temporada de anidación, las tortugas laúd buscan playas arenosas y apartadas para depositar sus huevos.

Prefieren áreas costeras protegidas y con baja actividad humana para asegurar la supervivencia de las crías. Estas tortugas pueden realizar largas migraciones desde sus áreas de alimentación hacia las playas donde nacieron para reproducirse.

Es impresionante cómo siguen su instinto para encontrar su lugar de origen incluso después de recorrer miles de kilómetros en el océano.

Distribución geográfica

La distribución de la tortuga laúd abarca gran parte del globo, aunque están más presentes en las regiones tropicales y subtropicales. Habitan en las costas del océano Atlántico, Pacífico e Índico, además de estar presentes en el mar Mediterráneo.

Algunas áreas clave para su preservación incluyen las costas de México, Costa Rica, Colombia, Sudáfrica, Australia y en las islas del Pacífico.

Estado de conservación de la especie

Amenazas y riesgos

La supervivencia de la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) se ve desafiada por múltiples amenazas que comprometen su existencia. La pesca incidental representa una de las amenazas más prominentes, ya que las tortugas quedan atrapadas accidentalmente en las redes de pesca y suelen perecer por asfixia.

Además, la contaminación del mar y la degradación de su hábitat afectan negativamente a esta especie.

La ingesta de plásticos y residuos marinos es otro grave problema, ya que las tortugas pueden confundirlos con alimentos y sufrir graves consecuencias.

Acciones de protección y conservación

Para proteger y conservar a la tortuga laúd, se han implementado diversas acciones a nivel mundial. Se han establecido áreas marinas protegidas, donde se prohíbe la pesca y se promueve la conservación de su hábitat.

También se realizan campañas de concienciación y educación ambiental para informar a las comunidades locales sobre la importancia de preservar a esta especie.

Se fomenta el uso de tecnologías de pesca sostenible que reducen la captura incidental de las tortugas. Además, se promueve la investigación científica para seguir profundizando en el conocimiento de la especie y desarrollar estrategias de conservación efectivas.

  • Establecimiento de áreas marinas protegidas
  • Campañas de concienciación y educación ambiental
  • Promoción de tecnologías de pesca sostenible
  • Investigación científica y desarrollo de estrategias de conservación

Acciones para la conservación de la tortuga laúd

Algunas acciones que se realizan en Colombia para la protección de la tortuga laúd son:

Monitoreo y protección de playas de anidación. Se hacen patrullajes especialmente en época de desove para evitar la caza furtiva de huevos.

Establecimiento de vedas y regulaciones para la pesca. Hay restricciones de pesca en áreas y épocas importantes para estas tortugas.

Programas de conservación en cautiverio. En algunos zoos y centros de rescate se tienen programas para incubar huevos y cabeza-start juveniles.

Educación ambiental con las comunidades costeras. Se busca concientizar a la gente local sobre la importancia de proteger a la tortuga laúd.

Recuperación de hábitats costeros. Limpieza de playas, revegetalización de dunas, etc.

Marco legal con leyes y normas para su protección. La tortuga laúd está protegida por vedas nacionales.

Incautación de huevos y tortugas. Las autoridades confiscan huevos y tortugas que son traficados ilegalmente.

Uso de dispositivos excluidores de tortugas en redes de pesca. Reducen las capturas incidentales.

Investigación y monitoreo poblacional. Para entender mejor su ecología y contribuir a su conservación.

Curiosidades de laTortuga Laúd

Récords de la especie

La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) ostenta varios récords impresionantes en el reino animal. Esta imponente especie de tortuga marina ostenta el título de ser la más grande del mundo, pudiendo alcanzar una longitud de hasta 3 metros y un peso de hasta 800 kg.

Además, tiene la capacidad de sumergirse a profundidades sorprendentes, llegando hasta los 1.280 metros, lo que la convierte en una verdadera campeona de las profundidades marinas.

Importancia ecológica

La presencia de la tortuga laúd resulta fundamental para mantener el equilibrio en los ecosistemas marinos. Su dieta fundamentalmente basada en medusas le permite controlar la cantidad de estos organismos en los océanos.

Dado que las medusas suelen multiplicarse rápidamente, la presencia de la tortuga laúd ayuda a mantener su población bajo control, evitando desequilibrios en las cadenas alimenticias marinas.

Relación con otras especies de tortugas marinas

Aunque todas las especies de tortugas marinas son fascinantes, la tortuga laúd destaca por sus peculiaridades. Contrariamente a sus congéneres, la tortuga laúd exhibe un caparazón conformado por placas osteodérmicas unidas por una matriz cartilaginosa, en lugar de presentar uno rígido y duro.

Además, presenta crestas longitudinales en el dorso y en el vientre, mientras que la mayoría de otras especies tienen un caparazón más plano.

  • La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es la única especie de tortuga marina que no tiene un caparazón óseo.
  • A diferencia de sus compañeras tortugas marinas, la tortuga laúd no escoge las costas para anidar, sino que emprende migraciones de miles de kilómetros con el fin de depositar sus huevos.
  • En la boca y el esófago de la tortuga laúd se encuentran papilas queratinizadas, una singular adaptación que le proporciona la capacidad de retener el alimento de manera efectiva.

Preguntas Frecuentes

no debemos permitir bajo ningún concepto lo que ocurre con la tortuga laúd, una especie que entre todos vamos a aniquilar no lo permitamos

Preguntas, dudas, y respuestas sobre la Tortuga Laúd

La tortuga laúd es la tortuga marina más grande del mundo. Su caparazón puede llegar a medir hasta 2,3 metros de longitud y pesar hasta 900 kilogramos. Su cabeza es grande y plana, con un pico afilado. Sus aletas son largas y estrechas, y sus patas son palmeadas. Su piel es de color negro o marrón oscuro, con manchas blancas o amarillas.

Las tortugas laúd se encuentran en todos los océanos del mundo, excepto en el Ártico. Se reproducen en las playas de las regiones tropicales y subtropicales.

Las tortugas laúd son omnívoras y se alimentan de una gran variedad de alimentos, incluyendo medusas, peces, moluscos, crustáceos y plantas.

Las tortugas laúd se enfrentan a una serie de amenazas, incluyendo la caza furtiva, la pérdida de hábitat y la contaminación. La caza furtiva es la principal amenaza para las tortugas laúd, ya que su carne, caparazón y huevos son muy codiciados. La pérdida de hábitat es otra amenaza importante, ya que las tortugas laúd necesitan playas para desovar. La contaminación también es una amenaza para las tortugas laúd, ya que pueden ingerir plásticos y otros desechos que pueden provocarles la muerte.

Hay una serie de iniciativas para proteger a las tortugas laúd, incluyendo la prohibición de la caza furtiva, la creación de áreas protegidas y la educación sobre la importancia de estas tortugas.

Hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a las tortugas laúd, incluyendo:

  • Informarte sobre las amenazas que enfrentan estas tortugas.
  • Apoyar las organizaciones que trabajan para protegerlas.
  • Evitar comprar productos que contengan caparazón de tortuga laúd.
  • Reciclar y reducir tu consumo de plástico.
  • Educar a otros sobre la importancia de las tortugas laúd.

Las tortugas laúd son una especie increíble que merece nuestra protección. Con tu ayuda, podemos asegurarnos de que estas tortugas sigan existiendo en el futuro.

Conclusión

La tortuga laúd, cuyo nombre científico es Dermochelys coriacea, es una magnífica especie que infortunadamente se encuentra en peligro de extinción.

Esta tortuga marina, la más grande del mundo, habita las aguas tropicales y subtropicales de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. Se caracteriza por su caparazón sin placas óseas cubierto por una piel gruesa y córnea, similar al cuero.

Las principales amenazas que enfrenta la tortuga laúd son la contaminación marina, la destrucción de playas de anidación, la captura incidental en redes de pesca y la caza ilegal de sus huevos.

Sin embargo, gracias a los esfuerzos de conservación que realizan organizaciones ambientalistas, comunidades locales y gobiernos, se han logrado avances en la protección de sus hábitats y en la reducción de su captura accidental. Métodos como los dispositivos excluidores de tortugas y el establecimiento de áreas marinas protegidas han sido clave.

La conservación de la tortuga laúd y otras especies marinas requiere de compromiso, educación ambiental, investigación científica y trabajo mancomunado entre países.

La supervivencia de esta especie emblemática está en nuestras manos. Debemos asumir la responsabilidad de proteger estos antiguos reptiles para las futuras generaciones.

Fuentes consultadas:

Aquí algunas fuentes con información sobre la tortuga laúd:

Programa Regional para la Conservación de las Tortugas Marinas en Colombia (PRCTM). «Plan de acción nacional para la conservación de la tortuga laúd Dermochelys coriacea». 2015.

– INVEMAR. «Programa Nacional para la Conservación de las Tortugas Marinas y Continentales de Colombia». 2011.

Resolución 1912 de 2017 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia. Establece veda para la tortuga laúd.

– WWF. «Laúd Dermochelys coriacea». https://www.worldwildlife.org/especies/laud

– IUCN. «Dermochelys coriacea». Red List of Threatened Species. https://www.iucnredlist.org/species/6494/43526147

– Humane Society International. «Protegiendo a la tortuga laúd: Un gigante gentil de los océanos». https://www.hsi.org/es/news-media/protecting-the-leatherback-sea-turtle/

– Díaz-Fernández, R. et al. «Genetic diversity and origin of leatherback turtles (Dermochelys coriacea) from Colombian rookeries«. 2020.

Naro-Maciel, E. et al. «The interplay of homing and dispersal in green turtles: a focus on the southwestern Atlantic». 2007.

– Nelson, D. et al. «The biology of sea turtles». 2011. Capítulo sobre la tortuga laúd.

Gabriela Fernández Marín

Gabriela Fernández Marín

Gabriela Fernández Marín es una destacada bióloga ecuatoriana que ha dedicado su vida al estudio de los seres vivos y sus procesos vitales. Nacida y criada en Quito, pero de padres españoles, desde pequeña mostró un gran interés por la naturaleza y los ecosistemas, lo que la llevó a estudiar Biología en la prestigiosa Universidad Central del Ecuador.

Tras completar con honores su licenciatura, Gabriela decidió continuar su formación académica y se trasladó a México, donde cursó un doctorado en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).